Entregas

Lo que fue amor sigue creciendo

Después de semanas de cuidado, llega el día de volver a casa. Cada familia recibe la planta que su compañero ayudó a nutrir, su costalito de yute, su certificado y una esquela escrita solo para él o para ella.

Son momentos llenos de emoción: abrazos, lágrimas y sonrisas. Y la certeza de que su recuerdo seguirá creciendo en casa.

Un hombre sostiene la planta y el costalito de yute de su compañero frente a la esquela de Helios
Kiya y Helios regresan con su familia.
Una planta en maceta blanca y un costalito de yute junto a la ventana, bajo la fotografía de Lala
Lala, ya en casa.
Una señora sostiene el certificado de Lala junto a su planta y su costalito
La familia de Lala recibe su certificado.
Dos plantas en maceta con sus costalitos de yute frente a las esquelas de Kiya y Helios
Las plantas de Kiya y Helios, listas para volver a casa.
Una mujer sonríe en el compostario junto a su certificado, una planta en maceta amarilla y un costalito de yute
Un certificado, una planta y un recuerdo para siempre.
Planta ornamental en una maceta con la esquela de Canela, ya en casa de su familia
Canela está de nuevo en casa.
Unas manos abren la carpeta con la esquela y las palabras de despedida de su compañero, junto a su planta
Leer sus palabras de despedida por primera vez.
Una señora sonríe mientras sostiene el certificado de Monet y su costalito de yute
La familia de Monet recibe su certificado.
Una familia llega al compostario por la entrega de su compañero, que la espera sobre una caja de madera
El momento de volver a encontrarse.
Una mano sostiene un certificado de biotransformación frente a la lona Cuando el amor vuelve a la tierra, Compostario Animal
Su certificado, con las fechas de su proceso.

“Un placer haber formado parte de su vida y ahora de su trascendencia, entregas llenas de emociones e ilusiones.”

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